La cura para la corrupción es estar bien informado.

Subió al bus y vio llorar a una niña. Cuando se dio cuenta que era un secuestro decidió hacer esto !!!!

De acuerdo con estudios psicológicos, no hay nada más desesperante para la mente que el llanto de un bebé. Cuando los escuchamos, es como si tuviéramos un sexto sentido que nos invita a hacer algo para tranquilizarlo.

Sabemos que son criaturas indefensas y por eso queremos actuar para protegerlos. Eso fue exactamente lo que sintió esta joven chilena llamada Maca Díaz.

Cierto fin de semana, ella estaba en la cuidad y se subió a un transporte público. Al entrar, observó que el autobús estaba un poco vacío, así que le pareció una ventaja. A pesar de eso, luego de entrar, no pudo evitar ver a una pareja al fondo del autobús con una niña en brazos. La pequeña se movía y gritaba muy fuerte, haciendo la peor rabieta que Maca había visto.

Pensó que era una niña muy malcriada, así que se sentó y subió el volumen de sus audífonos para no escucharla. Pero aun así seguía escuchando los berrinches de la pequeña que gritaba y gritaba con más fuerza. Entonces volteo a verla, y noto que estaba llorando mucho y se portaba muy agresivamente. Fue entonces cuando Maca se preguntó ¿Por qué si hay tantos asientos vacíos, ellos escogieron los últimos?

Unos segundos después, escucha a la pareja hablándole agresivamente a la pequeña. Fue entonces cuando esta gritó: “Quiero a mi mami”. Esto detonó en Maca una señal de alerta que la puso muy nerviosa. Su intuición le decía que algo estaba mal y debía hacer algo para prevenir un desastre.

La joven entra en acción

Ahora, muy disimuladamente se acercó al chofer como si fuera a pedir una parada. Cuando llegó a él, le dijo: “Señor, necesito que por favor detenga el autobús un momento por favor, ponga las luces de emergencia y cierre con seguro todas las puertas”. Él chofer, sospechando algo, accedió a la petición de Maca. Entonces la joven llama a la policía que, por fortuna, se encontraban a solo 2 minutos de su ubicación.

La pareja entonces comienza a desesperarse y le preguntan al chofer la razón de su demora. Pero el chofer trató de tranquilizarlos diciéndoles que en unos segundos continuarían con el recorrido. Entonces el hombre le pasa la niña a su acompañante y comienza a tocar desesperadamente el timbre para que abran la puerta. Cuando vio que no le hacían caso, empezó a patear la puerta para escapar. Entonces el llanto de la niña se volvió más intenso que antes.

En ese momento, Maca le preguntó al señor hacia donde se dirigía. Él solo le dijo “No te metas, tengo prisa y el autobús no avanza”. Pero Maca seguía insistiendo y le preguntó “¿De dónde sacaste a la niña?”. Él le dijo que era su sobrina, pero cuando le preguntaron a ella, la niña gritó “No es mi tío”. Entonces Maca, llena de rabia y adrenalina le grito al señor: ¡Te robaste a la niña!

Segundos después, llegaron las patrullas de policías, quienes arrestaron a la pareja. Ninguno de los dos tenían identificación, por lo que los detuvieron a la pareja de sospechosos. Los oficiales les explicaron a Maca que horas antes se había reportado el secuestro de una niña con las características de la que llevaban la pareja. Le aseguraron que contactarían a la familia para devolvérsela.

“De nada vale que me lo digas”

Luego de eso, Maca y los demás pasajeros continuaron su camino cuando una señora se acerca a Maca. Esta le dice: “Eres muy valiente, le salvaste la vida a esa niña”. Pero Maca, todavía perpleja por la situación le responde: “De nada vale que me lo diga”. Entonces levanta la voz y dice “¿Por qué nadie hizo nada al respecto? Si yo no hubiera reaccionado, quizás esa niña habría sido vendida o hasta descuartizada. Todos tenemos pequeños cerca de nosotros, debemos de ser valientes y protegerlos. ¿y si hubiera sido su hija, sobrina o hermana? Yo soy madre y me moriría si mi hijo se viera en esta situación”.

Sin lugar a dudas, la rápida acción de esta joven le salvó la vida a esta niña. Sin embargo, todos nosotros podemos contribuir a prevenir los secuestros si educamos a nuestros hijos. Desde que tengan capacidad para ello, enseñémosles a recordar su nombre completo, dirección y número de teléfono. Además, mostrémosle cómo actuar ante una situación de riesgo. Digámosles que confíen en su instinto y si algo parece sospechoso, que se alejen cuanto antes.

Estos pasos tan simples podrían salvarles la vida, por eso no dudemos en enseñárselos. Recuerda dejarnos tu opinión sobre la forma en la que reaccionó Maca ante esta situación. No olvides compartir este artículo en tus redes sociales para alertar a otros.

 

También podría gustarte
Comentarios
Cargando...