La cura para la corrupción es estar bien informado.

Las promesas de Peña: el “ciudadano y amigo” de los periodistas

Concentración inusual. En la residencia oficial de Los Pinos, 25 gobernadores y los civiles integrantes del gabinete de seguridad “acuerdan acciones” con el presidente de México: coordinar y homologar lo que él ha implementado.

Organizaciones y medios de comunicación de otros países han destacado el asesinato de Javier Valdez, desde que al mediodía del lunes se supo que ese periodista especializado en dar cobertura a la “guerra del narco” y visibilidad a sus víctimas más insospechadas, murió acribillado en Culiacán, Sinaloa, la capital de una entidad cuya dinámica delictiva es tan famosa que inclusive presta su nombre a un poderoso cártel.

Horas después de la noticia, Jonathan Rodríguez y su madre Sonia Córdova, fueron víctimas de otro ataque en Autlán, Jalisco, donde formaban parte de la publicación El Costeño. Él murió, mientras ella lucha por sobrevivir.

Desde que inició el sexenio de Peña Nieto han sido asesinados 35 periodistas, decenas viven bajo protección y cientos optaron por la autocensura ante la violencia criminal o política. Pero la ejecución de Javier Valdez, quien era fundador de la revista RíoDoce y segundo corresponsal del diario La Jornada en ser asesinado en estas semanas, motivó que por primera vez, el presidente Enrique Peña Nieto reaccionara, primero con unos tuits y luego, con esta convocatoria.

La cita es a las 12:00 horas en el salón “Adolfo López Mateos”, de la residencia oficial, donde se dispone una mesa de 50 lugares en recuadro. Al fondo, destaca el Escudo Nacional, emblema permanente, entre dos mamparas con el nombre del evento: “Acciones por la Libertad de Expresión y para la Protección de Periodistas y Defensores”.

Iniciará media hora después de la cita, luego de que los gobernadores asistentes ingresen flanqueando al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y al procurador general, Raúl Cervantes.

Al frente pasa el jefe del gobierno capitalino, Miguel Ángel Macera, de estadística infame: su administración es la que ha desatado la mayor furia policiaca contra reporteros hasta sumar más de 100; filtró detalles morbosos, manoseó y dejó impune el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa, pero es quien, de acuerdo al programa, hablará a nombre de todos los gobernadores.

Pasa por ahí Miguel Ángel Yunes Linares, el gobernador veracruzano que heredó, entre otras lacras, un regadero de sangre de los 20 periodistas asesinados con impunidad, irresueltos durante su gestión en la que ya suma al menos a Ricardo Monlui, muerto a tiros en marzo pasado.

Ahí va, también en la delantera, Javier Corral, el de Chihuahua, en cuyo corto período ya mataron a Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada y hay periodistas desplazados ante la amenaza de la amalgama política-crimen organizado.

Fuente: http://www.proceso.com.mx

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