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La verdadera Reforma en educación

Por. Xavier Gaona López. 

La disminución de horas clase en asignaturas de Español, Matemáticas, Ciencias, Formación Cívica y Ética no significa un incremento del Capital cultural1de los estudiantes; sin embargo, el sustituirlas por asignaturas sin los programas correspondientes no fundamenta la adquisición de Aprendizajes clave como lo propone el Modelo Educativo 2017.  

 En segundo lugar, la supresión de las asignaturas de Tecnología (talleres) del nuevo plan curricular incide de manera determinante en la preparación del egresado de secundaria. La tecnología no es sólo la praxis de la ciencia. Es la oportunidad de profundizar en el conocimiento, pues el uso de fórmulas, mediciones, supuestos y su interdisciplinariedad con las artes permiten formar seres humanos holísticos. Es cierto que la excesiva carga teórica de algunos programas de Tecnología podía hacer la currícula menos llevadera para el docente y, a su vez, para el estudiante. Sin embargo, al final de las prácticas existía un producto tangible como resultado de su trabajo. 

 Como consecuencia, de la implementación de clubes de Autonomía curricular existe la incertidumbre de los contenidos y los programas de estudio que de éstos derivan. Por óptimo que sea el Capital profesional2, de mal gusto llamado “Cédula de Madurez Organizacional”, de una escuela, éste se verá incompleto sin una guía clara de qué contenidos se pueden abordar. Sucede que las primeras semanas, de acuerdo al conocimiento particular del docente, pueda desarrollar temas básicos: reglamento, nombres comunes, autores, jugadas características y otros rasgos particulares. Sin embargo, con el transcurrir de las clases los contenidos corren el riesgo de agotarse y caer en la repetición. Lo anterior sería muy notorio en los clubes que sustituyen a las tecnologías del Acuerdo 593. 

 En lo particular, la evaluación por niveles de desempeño es una cuestión que deja a criterio personal si el Nivel II es seis o siete y si el Nivel de desempeño III es ocho o nueve. Implica también el aumento en la carga administrativa, debido a que ahora por cada club tiene que hacerse una planificación quincenal, trimestral y anual. Por lo que ahora, si el profesor impartía Matemáticas debe ocuparse de planificar para Geometrizarte; si es de Español ahora debe planificar para Tertulias Literarias; de Educación Física para Ajedrez o Mi huerto; esto solo por mencionar algunas asignaturas.  

 El excesivo trabajo administrativo también impacta en las figuras de subdirectores y directores, pues el Servicio Profesional Docente y la implementación de la Fase cero, ahora Clubes de Autonomía curricular, distrae del verdadero objetivo que es mejorar las condiciones de la escuela para un aprendizaje significativo. Por lo tanto, la conjunción del Capital socialCapital decisorio y Capital humano que conforman el Capital profesional3 de una escuela se precipitan hacia un abismo ineluctable, resultado de la improvisada y rápida aplicación del Modelo 2017.  

 Existen ventajas que también se pueden aprovechar, por ejemplo: el fomento del deporte en el club Formando campeones; el desarrollo de otras inteligencias con el Ajedrez; el fomento literario con Tertulias literarias; desarrollar la expresión oral con Tradiciones y leyendas; el desarrollo de la inteligencia interpersonal y espacial con Bailo y juego; la inteligencia ambiental con Mi huerto; el acercarse a la Tecnología de forma amena con Superhéroes robots y el desarrollo de la inteligencia intrapersonal con todos los clubes. 

 En síntesis, la exitosa aplicación de un Plan y Programas de estudio implica tiempo y una capacitación auténtica para el profesorado. Aunado a una certidumbre y seguridad laboral que no se diluya por un examen de permanencia. Propongo que los contenidos de las asignaturas académicas sean actualizados, que las Tecnologías sigan en la currícula y se complemente con la propuesta de clubes. Respecto a la evaluación, como dice Scriven: es lo que un docente quiere evitar. Solicitemos a los especialistas rúbricas que puedan sernos de ayuda para una objetiva ponderación de los aprendizajes, los cuales lejos de ser esperados son humanamente necesarios. 

 Por último, la verdadera transformación de la sociedad comienza con el valor que se da a quienes educan a niños y jóvenes. En el momento que se considere a quienes estamos en las escuelas, para la reforma sustancial que en educación requiere México se podrá hablar de una verdadera Reforma educativa. Y no se trata nada más de sueldos y programas asistenciales, sino del verdadero conocimiento para ser libres. 

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