La cura para la corrupción es estar bien informado.

La “Casa Blanca” se queda chica: revelan fraude de EPN por 1,700 mdp

El tiempo pasa y Carmen Aristegui sigue silenciada por haber puesto en evidencia un acto de corrupción de 7 millones de dólares, costo de la famosa “Casa Blanca” que la constructora favorita de Enrique Peña Nieto edificó para su esposa, a su entero gusto.

Hoy nos enteramos de un nuevo caso de obvia corrupción, pero no por 7 millones de dólares, sino por mil 700 millones de pesos, que equivalen a más de 107 millones de dólares, mismos que fueron “donados” por el gobierno del Estado de México durante la gestión de Peña y luego desde el gobierno federal, a una empresa y una fundación opacas, con el pretexto de que mejorarían los niveles educativos de los niños mexiquenses, lo cual no ha sucedido, mientras ambas instancias ni siquiera han tenido que rendir cuentas a nadie.

El excelente trabajo periodístico que da a concer esta información, realizado en conjunto por Animal Político (1) y la revista Nexos (2), a cargo de los periodistas Andrés Lajous y Paris Martínez, no ha tenido el impacto mediático que tuvo el trabajo del equipo de Carmen, a pesar de la inmensa diferencia en los montos del dinero implicado en estos evidentes desfalcos a la nación.

La explicación puede estar en que este nuevo escándalo se da a conocer a través de medios de comunicación que se distribuyen por Internet y de manera impresa, y no en cadena nacional en un programa radiofónico líder en audiencias.

Ahora no está implicada directamente una “primera dama” venida de la farándula que sale a defender en televisión a su marido; ni revistas del corazón que consignen los lujos en medio de los que vive la familia del presidente; ni una periodista carismática y con un muy bien ganado prestigio de valiente y profesional; ni hay respuestas airadas de los “comunicadores” vendidos al sistema para desacreditarla.

No. Ahora lo que hay es únicamente un cúmulo de evidencias grande, poderoso, que callada y escrupulosamente dos periodistas reunieron durante dos años de investigación. Eso debiera bastar para que la indignación cundiera y para que nos preguntáramos si en este caso también imperará la impunidad y el ocupante de Los Pinos seguirá como si nada hubiera pasado, “gobernando” hasta el fin de su sexenio.

Otro cuestionamiento que debiera estar obligadamente en la conciencia de las mexicanas y los mexicanos, es: Si a Carmen Aristegui y su equipo le costó perder su trabajo el develar un fraude de 7 millones de dólares, ¿cuál será el destino de Andrés Lajous y Paris Martínez si su labor periodística señala directamente a Enrique Peña Nieto en un fraude de más de cien millones?

No se puede exagerar en este sentido, pues por desgracia vivimos en uno de los países más peligrosos del mundo para ser periodista, con más de cien informadores asesinados en los últimos 14 años (3).

El reportaje en cuestión es largo, pero vale mucho la pena leerlo con atención para darnos cuenta del tamaño de este quebranto a México y de cuáles mecanismos usa el poder político para que sus líderes se enriquezcan a costa incluso de cosas que deberían ser sagradas, como la salud, la educación de nuestros niños, incluso la vida misma de las y los mexicanos.

Difundamos este trabajo y mostremos en las redes sociales nuestra solidaridad con Animal Político y Nexos, pero sobre todo con Andrés Lajous y Paris Martínez, para que el inquilino de Los Pinos sepa que no están solos y que si desde las oficinas y sótanos del poder están planeando ataques legales e ilegales en contra de la libertad de expresión ejercida por estos dos periodistas, contra sus personas o familias, sabremos sin lugar a dudas de dónde vienen esos ataques, como no nos queda duda desde dónde salió la orden de callar a Carmen Aristegui.

El 7 de junio pasado la ciudadanía de Nuevo León mandó un rotundo mensaje a Los Pinos y a sus cómplices de la partidocracia, al arrasar en las urnas con el bipartidismo en la gubernatura, fenómeno que se ha venido gestando, en gran medida, desde la indignación que despierta el conocimiento que de manera creciente los ciudadanos tenemos de los sucios manejos de esa partidocracia, gracias al trabajo valiente e inteligente de nuestros periodistas. No los dejemos solos.

Fuente: http://www.argumentopolitico.com

También podría gustarte
Comentarios
Cargando...