La cura para la corrupción es estar bien informado.

DESCONTONES E INDIGNACIÓN PLUS

Por Víctor Luis González

En términos del barrio mexicano, un “descontón” es un golpe ejecutado a traición por un antagonista inmoral que busca ventaja táctica sobre un adversario. Pues bien, más que indignación por las alzas arbitrarias, perversas y agresivas (por decir lo menos) en energéticos, el sentimiento es igual a recibir un golpe en el rostro por parte de un provocador: éste sabe que el “descontón” cumple con dos finalidades principales: 1) enfadar a tal grado que es imposible pensar, y 2) atontar al contrincante lo suficiente como para que no pueda defenderse con eficacia. De aquí, cualquier acción en respuesta, seguramente violenta, puede ser utilizada por el descontonero para acusar al agredido de ser el agresor.

Esto lo sabe cualquier pandillero, acosador o bully de cualquier latitud. Esta clase de criminales, si llegan a una barandilla judicial, argumentan haberse sólo defendido de la violencia del otro, y lo peor del caso es que suele exonerárseles.

Con el alza a combustibles, hecha legal mediante un soborno de fin de año a un poder legislativo de muertos de hambre del alma, el gobierno federal pretende dar continuidad a una reforma que, como toda acción neoliberal, beneficiará a unos cuantos, esta vez, a los importadores e introductores de gasolinas, con un negocio, pagado por el pueblo, que asciende a más de trescientos mil millones de dólares al año.

Es decir, esa “unidad” nacional y el “compartir” el enojo por los alzas, términos expresados por Peña Nieto durante su mensaje del 4 de enero, no son otra cosa más que parte del contenido de un exhorto para que paguemos, llevando en el rostro los indicios de un sentimiento solidario, las ganancias exorbitantes de unos negociantes para quienes los seres humanos sólo importamos en la medida que seamos capaces de pagar.

Desde luego, la esperanza es que en esta ocasión tengamos, como pueblo, la suficiente sangre fría y la calma para responder el golpe de la mejor manera. Por lo pronto, que a nadie se le olvide y termine considerando las alzas como cosas del destino o de lo caro que el “extranjero” nos pone el petróleo, y decida hacer algo, no bailar un tango ni gritonear nada más. Cierto que los marcos legales en nuestro país, nos dan poco margen de maniobra para una defensa eficaz. Pero hay derechos, como el de votar, que podrían ser un instrumento, y mediante él decidir ¡ni un voto al PRI, ni un voto al PAN ni al PRD!

Por lo pronto, no está mal lo de manifestar el descontento pacíficamente, aunque esto sea cada vez menos posible, dados los tamaños de los agravios y las estrategias del poder para reprimir y atemorizar a los protestantes (los saqueos de tiendas departamentales bien podrían ser provocaciones de los mismos provocadores, para criminalizar la protesta). Y, en general, hagamos que estos aumentos en los combustibles sean el verdadero error fatal de este gobierno. (Ya con anterioridad ha cometido otros, pero parece no importarle mucho a la gente que el gobierno desaparezca estudiantes, asesine campesinos e imponga reformas para privatizar derechos esenciales, como el de la educación).

     No nos permitamos, una vez más, no hacer algo para defendernos del abuso y la explotación a los que nos tiene sometidos estos gobiernos neoliberales. Dejemos de permitir que el “descontonero” mayor nos “descuente” de nuevo y vuelva a salirse con la suya.

 

Escrito después de tratar (sin mucho éxito) de controlar la rabia luego de las alzas y lo dicho por el “presidente” al mediodía del 4 de enero, 2017.

Y, por cierto, ¿por qué el gobierno federal no es solidario y “unido” con su población y decreta un verdadero aumento de salarios?

También podría gustarte
Comentarios
Cargando...