La cura para la corrupción es estar bien informado.

DE LUGARES COMUNES Y NUEVOS CONTRA LÓPEZOBRADORISTAS

Por. Víctor Luis González.

“Cómo pasar de peligro para México a promotor del retroceso” podría ser un título, digamos, sugerente para un libro de infamias sobre ya saben quién. Para los principales críticos de éste la imaginación y la animadversión gratuita han sido, desde hace ya muchos años, herramientas principalísimas para verter ideas con respecto a un personaje que, por lo pronto, debería ser objeto de cuestionamientos serios, complejos y revestidos de algo de objetividad y diríamos que de modales.

“De mesías tropicales y otros contra reformadores” podría ser otro título para alguno de esos autores que en los últimos tiempos han venido uniéndose al grupo selecto de detractores de AMLO, formado por los krauze, los almeyra, sicilias y otros. Precisamente, en la revista proceso última, 2156, Héctor Tajonar consolida su membresía de esta camarilla exclusiva con un artículo de provocador vulgar (¡sea por la libertad de expresión!), al que por lo mismo habría que ser indiferente, pero que valdría la pena comentar por la curiosidad de algunas de sus afirmaciones.

En su análisis, AMLO: Acabar con la corrupción, Héctor Tajonar escribe “Más que en cualquier otro tema de su oferta de gobierno, Andrés Manuel López Obrador ha hecho alarde de incongruencia, ambigüedad y ligereza respecto a su compromiso de erradicar, no sólo combatir, la corrupción”. Y escribe esto haciendo a un lado que López Obrador fue jefe de gobierno de una ciudad durante mucho tiempo pasto del sistema dominante de corrupción. No vamos a decir que AMLO canceló la corrupción en la actual Ciudad de México. Pero consiguió mucho en contra de ella en términos comparativos. La información y la memoria de esto se haya en muchísimas partes. La verdad, algunos no estamos de acuerdo con que Obrador hable de “erradicar” la corrupción: a la mejor sí correspondería a un “voluntarismo rayano en el pensamiento mágico” como menciona Tajonar. Pero si lo dice alguien como Obrador, con sus antecedentes y reputación, cualquiera estaría dispuesto a creerle más que a Anaya y a Meade, y a cualquiera del PRI, PAN y PRD.

Con respecto a la “amnistía”, mencionada por Tajonar en su análisis, ofrecida a los corruptos “en agosto de 2016” por “el amo de Morena”, con lo que éste mostraba su “incongruencia” luego de declarar que “nada ha dañado más a México que la corrupción y

la impunidad”, el propio Tajonar no olvida que el mismo López Obrador ha dicho que “lo que se necesita es justicia, no venganza”. Obrador ha sido reiterativo en esto, e, independientemente de las instituciones tergiversadas en boga, sigue habiendo leyes, las cuales bien podrían darnos a muchos la satisfacción de obtener esa justicia, la cual muchos de nosotros estaríamos viendo como dulce venganza, para qué nos hacemos.

Adicionalmente, en lo que respecta a la “amnistía” para “los capos del narcotráfico”, Tajonar olvida que literalmente Obrador dijo “Voy a hacer todo lo posible por pacificar el país, inclusive con una amnistía que tome en cuenta a las víctimas y al poder legislativo”. Esto complejiza la intencionalidad de concepto amnistía, y no tiene nada de la “frivolidad con la que”, según Héctor Tajonar, López Obrador “externa sus ocurrencias”.

Por lo demás, el análisis de Tajonar incluye cinco ejemplos del porqué hay “decisiones, actos y declaraciones que cuestionan la credibilidad y sensatez” de Obrador, de los cuales vale la pena mencionar aquí dos: “Su declaración (de Obrador) patrimonial es inverosímil” y “Prometer acabar con los fueros y ofrecérselo al ex líder minero Napoleón Gómez Urrutia, quien además defraudó a sus agremiados por 55 millones de dólares, es cinismo puro y duro”.

Y ya que Héctor Tajonar no añade nada más para dar un mínimo de consistencia a lo que expone, nos da derecho de preguntarle: ¿De veras cree que alguien tan cuestionado como Obrador presentaría una declaración patrimonial que no se sustentara, sobre todo ante una sociedad prejuiciosa, que lo cree dueño de fábricas y riquezas y lo ve como a cualquier político?

Y, por otra parte, ¿conoce usted las pruebas de la acusación hecha contra Napoleón Gómez Urrutia por la defraudación de los 55 millones, o nos habla usted al tanteo y haciéndose eco de los chismes y difamaciones contra alguien inconveniente para el sistema de explotación de los mineros? ¿De veras cree “corresponsable” al líder de un asesinato industrial que apunta más a ser consecuencia de las ganancias y negligencia del Grupo comandado por Larrea? Si es así, díganos, por favor, cómo lo hizo, y no sólo repita lo que otros insisten en decir con tal de desprestigiar a quienes al menos lo intentan, para cambiar el desastre en que nos han hecho caer, porque de que hay culpables, hay culpables.

Por cierto, en algún momento Héctor Tajonar comenta en su artículo que López Obrador y “sus feligreses sienten que su triunfo en las urnas está asegurado. No lo está”. ¿Se referirá

el articulista al triunfo, en buena lid, de cualquiera de los otros candidatos, o a su deseo del éxito de un nuevo fraude electoral?

Los de Morena no nos engañamos. Sabemos lo que puede ocurrir. Hay un gran fraude en preparación y en proceso: camina antes de las elecciones, caminará durante las elecciones y después de ellas. Pero lo sabemos, y ya accionamos al respecto.

También podría gustarte
Comentarios
Cargando...