México neoliberal fue construido en las últimas décadas y está convertido en un paraíso para la escoria burguesa, explotadora y saqueadora enferma, y un infierno de esclavitud para las clases bajas, cuyas vidas son un constante tormento.

De acuerdo con diversos medios, por lo menos 80 indígenas jornaleros en Chihuahua, región de Baborigame, municipio de Guadalupe y Calvo, que habían presentado denuncia de la sobreexplotación y condiciones de miseria que sufrían, el pasado 21 de mayo, se encuentran en estado de desaparecidos con la complicidad de las “autoridades” estatales y federales, que “atendieron” la denuncia una semana después.

Hace aproximadamente una semana fueron levantados del rancho donde los explotaban, y hasta el día lunes 29, la “Secretaría del Trabajo y Previsión Social” (STPS) inició la búsqueda de los 80 indígenas.

El pasado 21 de mayo personal de la STPS y diversas dependencias acudieron al albergue para trabajadores temporales de Camargo para atender la denuncia laboral que recibieron, pero al llegar los jornaleros ya habían sido “retirados” y no ha sido posible localizarlos.

El “titular del área de Supervisión” de la STPS, José Domínguez, comentó que personal de la dependencia viajó este lunes para visitar el albergue municipal para jornaleros, construido en la pasada administración con recursos de la “Secretaría de Desarrollo Social” federal y administrado por el municipio. Es decir, muy ad hoc al sistema neoliberal, la empresa que explotaba de manera inhumana a los jornaleros ni siquiera gastó en viviendas sino que estas fueron construidas y son administradas con el erario.

Según el “funcionario”, al parecer el “enganchador”, responsable de reclutar trabajadores, muy al sentido esclavista de traficante de esclavos, fue puesto en aviso y decidió “llevarse” a los jornaleros, sin que se pueda saber su paradero.

Comentó que es complicado seguirles el rastro, ya que en muchas ocasiones no se sabe el nombre real del reclutador pues esconden su identidad.

Los jornaleros indígenas habían denunciado que estaban siendo explotados, ya que los explotadores les pagaban salarios miserables y les cobraban “prestaciones” a los explotados como comida y transporte.

Este es el México neoliberal que presume el asesino de Atenco, Enrique Peña Nieto, y su séquito viral de lacayos a la burguesía. Estas son las condiciones infrahumanas en que sumen a la población para favorecer los intereses de los explotadores.

Fuente: https://notigodinez.com

 

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