Por. El Desarmador.

Parecemos niños chiquitos, que nos importan los dichos, lo que importan son los hechos, la integración económica ya está dada y todo cambio al TLC es contrario a ellos, Trump quiere cambiar cosas sobre todo quiere que regresen empleos perdidos, necesita aumentar los empleos en todo el centro de los Estados Unidos y ve a las armadoras automotrices y otras, como la posibilidad de generarlos, pero para eso debe de hacer cambios en las reglas de comercio y por lógica ve al TLC y a su relación comercial con China, Japón y Alemania como un objetivo clave para lograrlo, pero de ninguna manera le conviene terminar con todo.

Algo perderemos al renegociar el TLC, sin duda será un buen pedazo y nos dolerá mucho, pero también podremos ganar cosas y encontrar la forma de minimizar los daños.

Por paralelo también podemos instrumentar muchos planes y medidas que terminen por hacer un México más justo y sentar bases para un mayor crecimiento, las cosas que se me ocurren o que he escuchado y me parecen lógicas y deseables son varias.

La primera y más importante es la de fortalecer el mercado interno, abandonando la política de esclavitud que nuestros gobiernos tecnócratas han instrumentado y me refiero a las políticas de bajos sueldos para atraer inversiones, esto ha convertido a México en un país con muchos esclavos y ha demolido la posibilidad de que el mercado interno funcione y el país crezca con fundamentos sólidos y sostenidos. Para esto se requiere hacer un enorme esfuerzo en la creación de infraestructura lo que genera empleos y por lo tanto acelera la actividad económica.

También el gobierno debe adelgazar, ya basta de gobierno y funcionarios ricos y pueblo pobre, el gobierno debe de dejar de vaciar nuestros bolsillos y ocuparse de multiplicar los bolsillos y llenarlos de más dinero.

Debe de invertirse en investigación y desarrollo tecnológico, tenemos grandes inventores e investigadores, de seguro nos llevaremos grandes sorpresas si unimos seriamente los esfuerzos de las empresas mexicanas a nuestras universidades y centros de estudios.

Otra cosa que debemos hacer es diversificar el origen de nuestras importaciones y el destino de nuestras exportaciones, tenemos decenas de tratados de libre comercio a los que no les hemos sacado provecho, es una labor difícil y lenta, pero si insistimos sin descanso, pronto veremos frutos, están entre otros Oceanía, Asia, Europa, África y sobre todo América Latina.

Existen muchas más cosas que podemos y debemos de hacer, como un profundo cambio y una verdadera reforma educativa encaminada a los planes de estudio, privilegiando a los procesos de razonamientos lógicos en lugar de la memorización.

También debemos lograr en definitiva vivir en democracia, es decir, dejar a un lado compras de votos, acarreados, carruseles, mapaches y cosas así.

Realizar una reforma fiscal definitiva con un borrón y cuenta nueva que cure las heridas de la corrupción y asegure a las empresas y ciudadanos el buen uso de los recursos, apoyándonos en los sistemas anticorrupción ya en marcha y en una real, verdadera y profunda rendición de cuentas, lo que por fin daría a nuestro gobierno la legitimación perdida.

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