La Casa Blanca buscó hoy aclarar las implicaciones de la orden ejecutiva que emitió el presidente Donald Trump para prohibir la entrada a Estados Unidos de inmigrantes procedentes de siete naciones musulmanas, tras considerar que “podrían representar una amenaza a terrorista”.

“No vamos a esperar para reaccionar. El presidente ha sido proactivo para proteger al país”, declaró Sean Spicer, el portavoz de la Casa Blanca al ser cuestionado sobre las implicaciones y contradicciones del mandato ejecutivo de Trump.

El Departamento de Seguridad Interior, encargado de cumplir con el mandato presidencial, continuó revisando los procedimientos legales para someter a escrutinios rigurosos a los ciudadanos de Siria, Irak, Irán, Yemen, Sudán, Libia y Somalia, con el fin de evitar que pueden representar “una amenaza terrorista”.

“No vamos a esperar a que nos ataquen para determinar cómo podemos garantizar que un acto así no se vuelva a repetir”, apuntó Spicer para justificar la decisión tomada por Trump.

John Kelly, secretario de Seguridad Interior, continuó este día consultando a los expertos en materia migratoria sobre cómo instrumentar la orden ejecutiva sin afectar a los residentes permanentes en Estados Unidos de esos siete países musulmanes catalogados por Trump como caldo de cultivo de potenciales atentados terroristas.

Este fin de semana Kelly tuvo que intervenir en un par de ocasiones y rectificar las directrices de inmigración, con el fin de permitir que los residentes permanentes de los siete países musulmanes ingresaran sin problema a Estados Unidos.

La orden ejecutiva de Trump prohibía incluso a los residentes permanentes ingresar a Estados Unidos, por ello Kelly se pasó casi todo este lunes llevando a cabo consultas y teleconferencias con funcionarios del Departamento de Seguridad Interior, con el fin de buscar la mejor manera de interpretar e implementar la orden ejecutiva sin que ésta conllevara a violaciones de las leyes constitucionales.

“El presidente hará todo lo que esté a su alcance para detener cualquier amenaza que enfrente este país y cualquier riesgo potencial”, acotó Spicer en la Casa Blanca.

La medida unilateral de Trump contra los musulmanes causó revuelo en el Congreso federal, donde los demócratas y algunos legisladores republicanos molestos con Trump comenzaron a enarbolar un plan para contener al presidente.

Dianne Feinstein, senadora demócrata por el estado de California, dijo que está elaborando un proyecto de ley para anular la orden ejecutiva de Trump contra los musulmanes.

La disposición continuó generando protestas masivas en distintos puntos de Estados Unidos, pero sobre todo en algunos aeropuertos con llegadas internacionales, donde los manifestantes en contra del presidente provocaron caos entre decenas de miles de viajeros.

Ante las críticas y las protestas Trump, como ya es usual, respondió por medio de su cuenta personal en la plataforma de Twitter, acusando a los demócratas y la prensa de tener dos caras.

“Dónde estaba el coraje de los demócratas y el partido de oposición (la prensa) cuando los empleos se fugaron del país”, escribió el mandatario estadunidense.

En la sala de prensa de la Casa Blanca, Spicer continuó defendiendo a su jefe al también minimizar las críticas a la política migratoria para con los musulmanes.

El vocero indicó que lo que hizo Trump no fue nada distinto a lo que llevó a cabo el expresidente Barack Obama.

“El presidente está implementando una política igual a la que instrumentó el presidente Obama”, justificó Spicer.

En su gestión, Obama prohibió por 60 días la entrada a Estados Unidos de ciudadanos de Irak, no de siete países como lo quiere determinar ahora la Casa Blanca.

“Sobre las comparaciones de la política exterior del presidente Obama, el presidente (Obama) está totalmente en desacuerdo con la noción de discriminar a las personas por su fe y su religión”, reaccionó el exmandatario estadunidense por medio de un comunicado emitido por su oficina de prensa.

 

Fuente: http://www.proceso.com.mx/

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