Por: Domingo Guerrero.

Bueno, como era de esperarse, llegó el día “D”, que no es otra cosa que el día “T”, en el que asciende, ascendió ya, al poder de la primera potencia el magnate Donal Trump, cuadragésimo quinto presidente de los EEUU, con apenas un 40% de aceptación, sustituyendo al primer afrodescendiente en llegar a la Casa Blanca quien bajó las escalinatas con un 60%, gracias a las reglas de un modelo, colegios electorales, que le ha permito ser presidente con casi 3 millones de votos menos de quien “perdió”.

El protocolo de traspaso entre el Capitolio y la Casa Blanca o lo contrario, por la Avenida Pennsylvania, incluyó la toma del té entre el entrante y el saliente, que nadie sabrá si fue dulce o amargo, y el traspaso del maletín con el ” Botón Rojo” para la activación del armamento nuclear, que en estas nuevas manos tiene al mundo “blanco del susto”.

El nuevo mandatario, nacido en New York hace 70 años,  escribió su propio discurso, llamando a la unidad del país y a la creación de empleos, pero no recordó lo que ha dicho en varias ocasiones ” Para qué tener armas nucleares sin usarlas “.

Trump, defensor a ultranza del proteccionismo económico que beneficiaria a su país, vistió traje de confección China, pues desde hace tiempo no usa marcas de nacionales; la nueva Primera Dama, Melanina Trump con traje azul celeste para evocar a Jacqueline Kennedy, la primera dama de siempre,  modelo de ambos. La ceremonia de posesión no pudo opacar los actos de protestas varias cuadras al rededor, las que habían iniciado ayer en NY con las figuras de Cher, Roberto D. Miro, Alec Baldwin y activistas sociales.

El Papa rojo, el Papa del diablo, el Papa Francisco, mi Papa, genial como siempre, ha dicho que gracias a Trump, todos estamos pagando a Dios. Trump de inmediato a firmado sus primeras órdenes y decretos; le ha solicitado al Congreso, la confirmación del general James Matttis, ” El Perro”, como nuevo juego jefe del Pentágono y el decreto para que el día de hoy sea declarado Día Nacional del  Patriotismo.

Trump amenaza dejar sin efecto más de 270 órdenes de Obma en ocho años y ya se siente igual el mundo amenazado. Al mismo Dios que se encomendó Trump y su familia en el oficio religioso en la Iglesia Episcopal de St. Jhon, al lado de la Casa Blanca, es el mismo al que implora el mundo no sea su mandato un infierno.

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