Por. El Desarmador

Nuevos tiempos requieren de nuevas ideas, el neoliberalismo parece que es abandonado por el principal mercado del mundo, al que todos quieren vender,  ahora el imperio quiere o amenaza con cerrarse y abandonar sus acuerdos comerciales si estos no les benefician primero a ellos.

Chinos, mexicanos, asiáticos en general estamos con todo en sentido inverso a lo que ahora se topa el mundo.

No sabemos realmente hasta dónde irá Trump pero no parece ser un fanfarrón, más bien parece ser alguien que sabe exactamente lo que quiere, lo que no significa que vaya a tener éxito.

Pues bien, que hacer es lo que nos debe de ocupar, respecto a nuestro débil mercado interno, esta nueva postura americana nos ha abierto los ojos respecto a que por décadas lo hemos abandonado, hasta la fecha no ha sido prioritario, sólo ha interesado que nos compren en el extranjero y los Estados Unidos ha sido nuestro casi único objetivo, ahora nos topamos con que nuestros gobiernos anteriores y el actual han tenido como el gran  plan de crecimiento mexicano el convertir a tres cuartas partes de la población en esclavos y la cuarta parte en ejecutivos, empresarios pequeños y medianos y empleados de cuello azul, claro el 0.5% en ricos y para atraer más dólares, además de la mano de obra barata, se ha ofrecido nuestras minas, nuestro petróleo, nuestras costas a los grandes capitales extranjeros y los pocos nacionales.

No era en si un mal plan, egoísta si y mucho, y en verdad ni tan siquiera mexicano era un plan mundial basado en el neoliberalismo, pero que fue comprado sin queja y por unas monedas basadas en la impunidad.

Ahora este plan de desarrollo parece ser inservible y sumamente inconveniente, contraproducente que hará que nos sea más difícil salir adelante.

Qué hacer entonces, los pasos que se están dando parecen ser titubeantes, pero por ahora no se puede hacer mucho, los empresarios voltean a ver para adentro y lo único que proponen es aumentar el salario mínimo en un 20 o 30%, que inteligentes o que oportunistas no lo sé, pero lo que es seguro es que no son altruistas.

También se está apostando a que ya somos una economía sumamente integrada a la estadounidense como para que de la nada cambien las reglas en aranceles y los capitales e inversiones abandonen a nuestro país, apuestan a que Trump no realice nada de lo que ha dicho o se modere a tal grado que los impactos sean posibles de absorber.

No obstante debe de existir algún plan gubernamental de contramedidas en el caso de que Trump cumpla en gran porcentaje con sus planteamientos de campaña, no se, tal vez una respuesta arancelaria, un plan de apertura comercial e integración con centro y Sudamérica, incluyendo a China, Corea y Japón, olvidando temporalmente a nuestros hoy posiblemente ex principales socios los estadounidenses, olvidarnos del dólar y establecer al oro y la plata como moneda de intercambio.

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